Con profunda alegría, nuestra comunidad educativa celebró la Primera Comunión de nuestros estudiantes, quienes recibieron por primera vez a Jesús en la Eucaristía en una solemne ceremonia realizada en la Catedral de Valdivia.
Acompañados por sus familias, catequistas, docentes y miembros de la comunidad educativa pastoral, los niños y niñas vivieron un momento profundamente significativo en su camino de fe y crecimiento espiritual.
Esta celebración culmina un importante proceso de preparación y catequesis, marcado por el encuentro con Jesús, la oración y el acompañamiento cercano de quienes han guiado este caminar con dedicación y cariño.
Como comunidad, agradecemos especialmente a las catequistas y a la Unidad de Pastoral por su constante trabajo evangelizador y por sembrar en nuestros estudiantes el amor a Cristo y a la Iglesia.
Que la luz de este sacramento acompañe siempre la vida de nuestros niños y niñas, fortaleciendo su fe y compromiso cristiano.
“Haz que sea como una lámpara encendida ante el Santísimo Sacramento.”
— Madre Paulina
