Los días lunes 20 y martes 22 de julio, la Unidad de Pastoral de nuestro Instituto realizó dos jornadas de formación y encuentro dirigidas a los estudiantes que integran las Secretarías de Pastoral, desde 5° básico hasta IV medio.
La primera jornada, desarrollada el lunes 20 de julio, reunió a los estudiantes de 5° a 8° básico, mientras que el martes 22 fue el turno de los jóvenes de Enseñanza Media, desde I a IV medio. Ambos encuentros se llevaron a cabo en dependencias de la Parroquia Collico, comunidad a la que agradecemos sinceramente por abrir las puertas de su templo y acogernos con tanta fraternidad.
Estas jornadas tuvieron como propósito generar un espacio de diálogo, reflexión y participación, permitiendo a los estudiantes profundizar en la misión de la pastoral en cada uno de sus cursos y reconocer el importante rol que desempeñan como agentes evangelizadores dentro de nuestra comunidad educativa.
A través de dinámicas, momentos de conversación y trabajo colaborativo, los participantes compartieron sus inquietudes, sueños y desafíos, proyectando juntos una Pastoral Joven más cercana, participativa y comprometida con el anuncio del Evangelio.
Inspirados en el carisma de Madre Paulina, que nos invita al “servicio alegre y cordial”, nuestros estudiantes fueron llamados a vivir una espiritualidad encarnada en el servicio, la acogida y el amor al prójimo, convirtiéndose en signos de esperanza para sus compañeros y para toda la comunidad educativa.
Como Instituto, creemos firmemente que la formación integral de nuestros estudiantes también implica acompañarlos en su crecimiento espiritual, ayudándolos a descubrir que cada uno tiene una misión única y valiosa. Estas jornadas son una expresión concreta de nuestro compromiso por seguir construyendo, junto a ellos, la Pastoral Joven que soñamos: una pastoral viva, alegre y al estilo de Jesús.
Agradecemos a todos los estudiantes que participaron con entusiasmo y generosidad, así como a quienes hicieron posible estos encuentros, reafirmando que, al estilo de Madre Paulina, seguimos caminando juntos al servicio de Dios y de nuestros hermanos.
