Desde hace más de 20 años el Instituto Inmaculada Concepción, haciendo vida uno de los valores fundamentales del legado de la Madre Paulina, la caridad, realiza el servicio de la atención del Comedor Solidario de la Parroquia Santos Juan y Pedro.
Este servicio durante este 2025 lo han realizado los distintos Cursos de nuestro colegio, atendiendo el Comedor dos sábados al mes. Se comenzó en abril con el Equipo Directivo y luego continuaron las familias de todos los Cursos comenzando por los IV° Medios en mayo. Continuaron esta acción solidaria los III°medios también en mayo, los II° medios y el APA (Asociación de Padres y Apoderados) en junio. En julio fue el turno de los I° medios, en agosto atendieron el Comedor las familias de los 8° y los 7° básicos, en septiembre les correspondió el servicio a los 6° básicos y en el mes de octubre continuaron los 5° y 4° básicos. Las familias de los 3° y 2° básicos atendieron el Comedor en noviembre.
Hay que destacar que todos los cursos realizaron este servicio solidario, con la mejor disposición y entusiasmo, organizándose, cocinando y sirviendo almuerzo para 100 personas, cada sábado. Cada ocasión en que les correspondió estar, los padres prepararon exquisitos menús, tales como: guisos de lentejas, carbonadas, pastas, pollo, etc, acompañado con pan, jugos y postres.
Los hermanos que asisten cada sábado a almorzar, se sienten bien recibidos, acogidos y atendidos con cariño, recibiendo una comida fresca y bien preparada. Y los padres que han tenido la oportunidad de participar, manifestaron su alegría y satisfacción por la experiencia vivida.
La Madre Paulina sin duda está feliz, observando como cada sábado se acercan al Comedor padres, jóvenes y niños de los distintos cursos para donar su servicio y su tiempo, y así compartir una comida preparada con amor para hermanos que lo necesitan.
En diciembre se realizarán las últimas atenciones del año, el sábado 13 y el sábado 20, a cargo de los padres Delegados de Pastoral de cada curso y el almuerzo navideños a cargo del Equipo Directivo y funcionarios del ICV.
Finalmente damos gracias al Señor como Comunidad Educativa-Pastoral la oportunidad que nos ha dado de poder servir con amor y alegría a tantos hermanos y hermanas que lo necesitan, compartiendo un almuerzo y un momento de cariño y vida.
