En un ambiente de recogimiento y alegría, nuestra comunidad educativa se reunió para celebrar la Pascua de Madre Paulina von Mallinckrodt a través de la Santa Eucaristía, recordando su vida como testimonio de fe, confianza y entrega al servicio de los demás.
Durante la jornada, se realizaron tres Eucaristías diferenciadas por nivel en el Templo de la Iglesia San Francisco, permitiendo que estudiantes y docentes vivieran este momento de fe de manera cercana y significativa. Asimismo, los más pequeños participaron de una liturgia especial en el gimnasio del Instituto, adaptada a su etapa, favoreciendo su encuentro con Jesús.
En cada celebración, se invitó a reflexionar sobre el encuentro personal con Cristo, reconociendo que Él se hace presente en la vida cotidiana, especialmente en lo sencillo y en el corazón. Inspirados por la experiencia de Madre Paulina, quien siendo joven escuchó el llamado de Dios y se atrevió a confiar, los estudiantes fueron animados a preguntarse: ¿qué quieres de mí, Jesús?
Como signos concretos, se presentaron al altar un retrato de Madre Paulina en su juventud —recordando que Dios también llama a los jóvenes a vivir con valentía su vocación— y el libro “La mujer que nadie pudo detener”, que refleja una vida marcada por la perseverancia, la confianza y el amor hecho servicio.
Esta significativa celebración permitió renovar el compromiso de vivir el bien, escuchar con el corazón y ser testigos de un amor alegre, cercano y activo, siguiendo el ejemplo de Madre Paulina.
